El agua es fundamental para la vida humana. Lo usamos tanto en las actividades diarias, para beber, cocinar y limpiar, como en la producción de bienes. El concepto de huella hídrica fue creado en 2002 por el profesor Arjen Hoekstra de UNESCO-IHE (Institute for Water Education) como un indicador del uso de agua de manera directa o indirecta por parte de los consumidores o productores.
La huella hídrica de un individuo, comunidad o comercio se define como el volumen total de agua dulce que se utiliza para producir los bienes y servicios consumidos por el individuo o comunidad así como los producidos por los comercios.
La importancia en la medición de la huella hídrica radica en el reconocimiento de los impactos del accionar humano en los sistemas hídricos y en la necesidad de desarrollar estrategias para una mejor gestión de este recurso limitado.
“Los problemas hídricos están a menudo íntimamente relacionados con la estructura de la economía mundial. Muchos países han externalizado significativamente su huella hídrica al importar bienes de otros lugares donde requieren un alto contenido de agua para su producción. Este hecho genera una importante presión en los recursos hídricos en las regiones exportadoras, donde muy a menudo existe una carencia de mecanismos para una buena gobernanza y conservación de los recursos hídricos”, señaló Arjen Hoekstra.
La Water Footprint Network es una organización de escala mundial cuyo objetivo es el desarrollo y difusión de los conceptos, métodos y herramientas asociados a la problemática.
En los últimos años muchos países han realizado mediciones de la huella hídrica y se han desarrollado gran cantidad de estudios al respecto. A partir de estos se determinó que la producción de un kilo de ternera requiere 16 mil litros de agua, un kilo de pan alrededor de 1 600 litros, y para un litro de leche se necesitan mil litros de agua.
El programa llega a Buenos Aires
El 28 de octubre se presentó en el salón auditorio del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) el programa Huella Hídrica y Sustentabilidad del Desarrollo, el primer estudio de gestión sustentable para cuencas hídricas de la provincia de Buenos Aires (Argentina).
Este programa, que se implementará inicialmente en la cuenca del arroyo Conchitas – Canal Plátanos de los distritos de Berazategui y Florencio Varela, incluirá la ejecución de un análisis de Huella Hídrica que estará a cargo de la organización internacional Water Footprint Network.
El inédito plan piloto impulsado por la Autoridad del Agua de Buenos Aires tiene como objetivo central determinar un modelo de gestión sustentable que sirva de base para su aplicación en el resto de las cuencas de la provincia y así evitar la contaminación y la sobreexplotación de los recursos hídricos que en los últimos 50 años se incrementó en forma alarmante.
“Esto hace que podamos tener una mirada estratégica para preservar el recurso a largo plazo y determinar las políticas públicas adecuadas para administrarlo correctamente”, manifestó el ministro de infraestructura de la provincia de Buenos Aires, Alejandro Arlía.
A partir de los estudios que se realicen, se conocerá si se está realizando una correcta explotación del recurso, si es sustentable el modo de utilización y cuáles son las consecuencias de la extracción de agua.
Esta iniciativa forma parte del Plan Estratégico 2015-2025 a través del cual se pretende realizar un profundo reordenamiento del uso y la explotación de la totalidad de los recursos hídricos.