“Tras la marca”: Oxfam califica a la industria alimenticia

“Tras la marca” es una plataforma digital de Oxfam que permite evaluar diversas compañías de alimentos y bebidas a través de un sistema de calificaciones.

0
3247

Oxfam-final-image-v1Gran Bretaña, 1942. Durante la Segunda Guerra Mundial, un conjunto de ciudadanos se movilizaron bajo la denominación “Comité de Oxford de Ayuda contra el Hambre” (Oxford Committee for Famine Relief) para lograr que la flota aliada transportara provisiones a la población griega cuyo territorio se encontraba ocupado por el bloque enemigo.

1995. Con el objetivo de contribuir a los esfuerzos mundiales por erradicar la injusticia y la pobreza, fue creada la ONG Oxfam Internacional, que hizo propio tanto el nombre forjado años atrás como la causa que entonces se defendía. Hoy, está compuesta por 17 organizaciones y cuenta con sedes en 19 países de todos los continentes. Realiza su trabajo en contacto directo con las comunidades en emergencia, en busca de formas prácticas e innovadoras para que los más carenciados puedan progresar por su propio esfuerzo. También se caracteriza por presionar a aquellos sectores más poderosos de la sociedad que obstaculicen la justicia económica y social.

Actualmente, frente una industria alimentaria insuficiente debido, según Oxfam, a las “injusticias patentes en el sistema” y a causa de un modelo de producción no sustentable y nocivo para el medioambiente, la organización impulsó CRECE, una campaña que apuesta a “crecer y producir de una forma mejor” mediante el desarrollo de actividades productivas que no se encuentren dirigidas por un grupo concentrado de empresas trasnacionales.

Esta propuesta surge de lo que Oxfam identifica como una “crisis del sistema alimentario” emanada de las extremas desigualdades originadas por una industria paradójicamente deficitaria. Con la convicción de que es posible elaborar y distribuir alimentos de un modo más equitativo y sustentable, la organización abrió su portal a las opiniones y sugerencias del público para trabajar en conjunto. La estrategia consiste en “ejercer presión” sobre las compañías con el fin de que adecúen sus procesos de fabricación a parámetros de justicia y sostenibilidad.

En febrero de 2013, en el contexto de CRECE, fue lanzada “Tras la marca”, una plataforma digital que permite evaluar diversas compañías de alimentos y bebidas a través de un sistema de calificaciones. A partir de ellas se desarrollan luchas contra distintos abusos e injusticias, como los que ocurren en Brasil con los acaparamientos de tierras indígenas por parte de grandes empresas azucareras. Además, se han puesto en marcha diversas peticiones para que los cibernautas interesados apoyen los llamamientos firmando en la página web de la organización. Un ejemplo es el pedido al gobierno peruano por el “Derecho a la alimentación y la seguridad alimentaria para Perú”. btb-brands-wall-620x310

En un informe realizado en el marco de este proyecto, la organización puso a disposición del público una suma de hechos que dan cuenta de las injusticias inherentes al esquema productivo actual. Así, por ejemplo, mientras una tercera parte del mundo es alimentada por la agricultura a pequeña escala, un tercio de los comestibles se desperdicia y los más afectados por la carestía resultan ser los pequeños productores. Además, las condiciones climáticas tan cambiantes hacen que esta actividad sea “cada vez más insegura”. El documento llama la atención sobre el conocimiento de estos datos por parte de las empresas que han comenzado a implementar medidas destinadas a contribuir con la sustentabilidad y la responsabilidad ambiental y social. No obstante, resulta dificultoso comprobar la concreción de estas políticas “a pesar de que los consumidores cada vez están más interesados en saber la verdad sobre esas declaraciones”.

[pullquote]El objetivo de “Tras la marca” es, sobre todo, “incrementar la transparencia y la rendición de cuentas” de las llamadas “10 Grandes”.[/pullquote] Bajo este rótulo se encuentran agrupadas las empresas con más poder en la industria alimentaria como, por ejemplo, Coca-Cola, Unilever y Nestle. Por medio de un proceso comparativo y de evaluación, la plataforma de “Tras la marca” busca fomentar la competencia entre empresas “por alcanzar el mejor desempeño social y medioambiental”. La lupa está puesta sobre ciertos aspectos de la cadena productiva con el fin de detectar las “deficiencias” en las medidas adoptadas y “trabajar en colaboración” para contribuir a la implementación de buenas políticas.

Concretamente, cuando el usuario accede al soporte online de la campaña se lo invita a seleccionar una marca con el fin de descubrir a qué empresa pertenece y averiguar cómo ha sido calificada. Los parámetros establecidos para la calificación son “las mujeres”, “los pequeños agricultores”, “trabajadores agrícolas”, “el agua”, “la tierra”, “el cambio climático” y “la transparencia”. Según Oxfam, estas cuestiones son esenciales para la producción de alimentos pero, lamentablemente, han sido sistemáticamente ignoradas por las industrias del sector. Al elegir un producto se ingresa al perfil que informa acerca del desempeño de la compañía. Para cada criterio de evaluación se despliega un apartado que contiene un breve resumen sobre la conducta de la empresa en esa materia y, en general, incluyen un acceso directo a un petitorio para que se mejore ese aspecto. Asimismo, el sitio convoca a mantenerse actualizado acerca de las calificaciones y la evolución de las conductas empresariales.

[pullquote]“Tras la marca”, en resumen, invita al público a involucrarse en una propuesta innovadora de consumo responsable en la que “ni siquiera necesitas dejar de comprar tus productos favoritos”[/pullquote]. La idea no es quebrar a las compañías fabricantes de alimentos y bebidas, sino instarlas a que utilicen el gran poder que poseen para dar lugar a un sistema más justo. En la actualidad, las cadenas de producción son tan complejas y extensas que resulta difícil poder conocerlas a fondo y ser consciente de los perjuicios que involucran tanto a la sociedad como al medioambiente. A través de una propuesta interactiva, la plataforma digital crea las condiciones para acceder a la información y, de esta manera, fomentar el compromiso y la responsabilidad de los consumidores respecto de la industria que los abastece. Después de pasado un año desde su creación este proyecto sigue vigente tras su ambiciosa meta de reestructurar la industria alimenticia a nivel mundial, ya que tal como informan desde las organización, casi 400 mil personas han pedido a las 10 grandes “que hagan más, y sus puntuaciones están comenzando a mejorar, pero todas ellas todavía tienen que esforzarse más para conseguir que el sistema alimentario funcione para todo el mundo”.

DEJA UNA RESPUESTA