Refugiados: El peor año desde el final de la Segunda Guerra Mundial

El surgimiento de nuevas crisis humanitarias y la persistencia de conflictos sin resolver, hacen que 2014 se configure como uno de los peores años para el desplazamiento forzado de personas.

0
1590

ACNUR_2La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) es el organismo responsable por dirigir y coordinar la acción internacional para proteger y resolver los problemas de los refugiados en todo el mundo.

Su objetivo principal es salvaguardar sus derechos y bienestar, garantizando que todos puedan ejercer el derecho a solicitar asilo y encontrar refugio seguro en otro Estado, con la opción de regresar a sus hogares de forma voluntaria, integración local o el reasentamiento en un tercer país. Hoy en día, cuenta con un personal de alrededor de 6.650 personas en más de 110 países, brindando ayuda a 34.4 millones de personas.

De acuerdo a António Guterres, ex Primer Ministro portugués y actual Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, 2014 se configura como “uno de los peores años para el desplazamiento forzado de personas”.

[pullquote position=”right” hidden=”true”]De acuerdo al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, 2014 se configura como “uno de los peores años para el desplazamiento forzado de personas”[/pullquote]

La situaciones en la República Centroafricana –donde el Estado ha prácticamente desaparecido y estallan los conflictos étnicos-, la insurgencia contra el reciente Estado de Sudán del Sur, la guerra civil en Siria (donde 9 millones de personas tuvieron que abandonar sus hogares), la rebelión separatista en el este de Ucrania, la actuación del Ejército Islámico de Irak y Siria en los territorios de estos dos países, los ataques del integrismo de Boko Haram en Nigeria y ahora también la ofensiva israelí sobre la Franja de Gaza, “han puesto a las agencias humanitarias en todo el mundo bajo un enorme stress. Los recursos disponibles y el respaldo financiero que recibimos simplemente no alcanzan para responder a las dramáticas necesidades de las personas que están sufriendo tanto”, aseguró Guterres en una reciente entrevista publicada en el sitio de Naciones Unidas.

En este sentido, uno de los principales problemas que enfrentan las agencias humanitarias es la falta de solidaridad con los países que reciben refugiados.

[pullquote position=”right” hidden=”true”]Uno de los principales problemas que enfrentan las agencias humanitarias es la falta de solidaridad con los países que reciben refugiados.[/pullquote]

“86 por ciento de los de los refugiados del mundo viven en países en vías de desarrollo y la verdad es que muchos de esos países anfitriones han abierto generosamente sus fronteras, en general mas generosamente que los países desarrollados, pero no están recibiendo la solidaridad adecuada de la comunidad internacional –explica Guterres-. Esto significa solidaridad financiera, solidaridad a las comunidades anfitrionas, a los pueblos y ciudades que comparten todo con los refugiados, pero también solidaridad en compartir la carga con refugiados que deberían mudarse a países desarrollados donde podrían vivir una vida mucho mejor”.

Lo que se requiere en estos casos, indican desde ACNUR, es “compartir las cargas”, particularmente con países fronterizos con Sudán de Sur –como Etiopía, Sudán, Uganda y Kenia-, alrededor de la República Central Africana –Camerún, la República del Congo, la República Democrática del Congo o Chad- y Siria –Turquía, Líbano y Jordania-.

Asimismo, existe un grave problema con los programas de reubicación de refugiados. El año pasado, 93 mil refugiados fueron aceptados en países del mundo desarrollado, con programas activos en EE.UU., Canadá, Australia y también algunos países de Europa y América Latina. “Pero esto es solo una gota en el oceáno”, asegura Guterres. “El número de nuevos refugiados el año pasado fue el más alto desde el comienzo del genocidio en Ruanda 20 años atrás. Tenemos 16,5 millones de refugiados, más de 50 millones de personas desplazadas por los conflictos y la persecución dentro o fuera de las fronteras de sus países”, afirma.

Efectivamente, las estadísticas sobre la situación de los refugiados y desplazados en el mundo es la más preocupante desde la Segunda Guerra Mundial. El último informe anual de ACNUR reveló, además, que frente al déficit de paz y la falta de soluciones políticas, la ayuda humanitaria aparece como un simple paliativo que no puede contrarrestar el número creciente de refugiados y desplazados a nivel global.

Frente a este dramático panorama, el principal desafía para agencias como ACNUR es encontrar la capacidad para responder a tantas crisis de forma simultánea. “Tenemos una multiplicación de nuevas crisis y las viejas crisis parecen no morir nunca. El mundo ha demostrado una capacidad muy limitada para prevenir las guerras y resolver conflictos de forma oportuna”, explica Guterres.

[pullquote position=”right” hidden=”true”]El mundo ha demostrado una capacidad muy limitada para prevenir las guerras y resolver conflictos de forma oportuna[/pullquote]

De acuerdo a su opinión, “vivimos en un mundo donde no sólo hay un déficit en Gobierno Global, y por supuesto de democracia, pero donde las relaciones de poder se han vuelto confusas. Por lo tanto, la impunidad y la imprevisibilidad se han vuelto moneda corriente y eso está generando un número de situaciones de conflicto que están forzando a muchas personas a escapar, algunas cruzando fronteras, otras dentro de las fronteras de sus propios países, y eso está generando no sólo mucha presión sobre ACNUR, sino sobre todas las organizaciones humanitarias que intentan responder”.

Para responder a esta situación, resulta absolutamente esencial que la comunidad internacional movilice los recursos financieros que permitan a las agencias no solo hacer su trabajo, sino que además los países desarrollados se unan para superar contradicciones e intenten poner fin a esta serie de interminables conflictos.

“Honramos la fuerza y la resistencia de los más de 50 millones de personas alrededor del mundo que han escapado de la guerra, la persecución y las violaciones a los derechos humanos”, dijo el Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, en el último Día Mundial de los Refugiados, el 20 de junio. “Renovemos nuestro compromiso para terminar con el conflicto armado y ayudemos a las personas que se vieron forzadas a dejar sus hogares. Hasta una familia desintegrada por la violencia es demasiado”, aseguró.

DEJA UNA RESPUESTA