Investigación: Actualidad y futuro de los directores de RSE

Una encuesta realizada a 586 profesionales de la RSE arrojó interesantes resultados sobre la actual percepción corporativa del cargo y su posible proyección a futuro.

0
1531

RSE-ProfesionalLa Asociación Española de Directivos de Responsabilidad Social (DIRSE) es una asociación profesional que trabaja por y para la formación y la promoción de las personas que desde ámbitos directivos y/o ejecutivos, desarrollan la función específica de Responsabilidad Social en cualquier empresa o institución, ya sea pública o privada.

En un reciente documento, titulado “la función de Responsabilidad Social en la empresa española”, DIRSE presentó los resultados de una encuesta realizada a 586 profesionales de la RSE y dos focus group a 10 directores de empresas líderes de España, que arrojó interesantes resultados sobre la actual percepción corporativa del cargo y su posible proyección a futuro.

En cuanto a la forma de enfocar y abordar la RSE por parte de las empresas, el informe destaca que la mitad (53 por ciento) de las firmas no asigna de forma específica un presupuesto a la Responsabilidad Social. La existencia y la continuidad de la función de RSE se justifica, mayoritariamente, por “formar parte de la cultura corporativa”, el “compromiso de la Dirección con la materia” y el ser “una fuente de diferenciación de la compañía”.

Cabe destacar que la mitad de las empresas cuenta con una fundación bajo el ámbito de actuación del “dirse” (director de Responsabilidad Social Empresaria).

[pullquote position=”left” hidden=”true”] Los directores de Responsabilidad Social Empresaria poseen un alto nivel de motivación, un 91 por ciento [/pullquote] De los encuestados, el 66 por ciento eran hombres, en una edad promedio entre los 40 y los 50 años. Prácticamente todos cuentan con formación de grado superior y una antigüedad en el puesto de entre 4 a 10 años. Resulta interesante que el 80 por ciento de los encuestados afirmó haber accedido a la función ocupando un puesto de trabajo distinto en la misma compañía. En este sentido, el cargo de procedencia ocupado por el 59 por ciento de los entrevistados era una posición directiva, principalmente en las áreas de RRHH, Medio Ambiente, Calidad o Comunicación.

Otro dato llamativo de los dirse es su alto nivel de motivación (91 por ciento) y reconocimiento de pares y directivos (74 por ciento), hecho que podría explicarse por tratarse de una función que “viene caracterizada por una fuerte transversalidad dentro de la organización”. En este sentido, son también altos los porcentajes en los que el área de RSE se encuentra integrada a otras como Recursos Humanos y Comunicación (67 por ciento) o comparte presupuesto con éstas (39 por ciento).

En el plano cualitativo, dicen los dirse que las siete principales competencias para desempeñar la función, son (por orden de relevancia):

(1)    Visión estratégica de la compañía

(2)    Empatía

(3)    Ética

(4)    Capacidad de comunicar generando credibilidad

(5)    Jugador de equipo y capacidad de ceder el éxito a otros

(6)    Innovador

(7)    Mente abierta

[pullquote position=”right” hidden=”true”] De acuerdo a la visión de los dirse, la RSE influye positivamente en la atracción y retención de talento o a “mejorar el orgullo de pertenencia” [/pullquote] También de acuerdo a la visión de los dirse, la RSE influye positivamente en la atracción y retención de talento o a “mejorar el orgullo de pertenencia”, así como la valoración positiva de parte de los clientes. Y en casi todos los casos afirmaron que su puesto cobraría más importancia en los próximos cinco años.

Como conclusiones del estudio, es posible destacar lo siguiente:

1.       Las funciones del dirse son muy variadas y no siempre fáciles: implican lidiar con varias áreas y aspectos de la firma, buscar el reconocimiento de los pares y hasta tolerar ser tratado como algo “necesario” (un puesto que se “debe” tener). 

De todos modos, en aquellas organizaciones donde existe esta función, confluye en ella la responsabilidad de gestionar nuevos aspectos en una empresa caracterizada por:

  • La orientación a largo plazo
  • La visión estratégica
  • La orientación hacia la “triple cuenta de resultados” que busca la eficiencia no sólo del capital económico-financiero, sino también del capital “social” y “medioambiental”.
  • La voluntad de la empresa en construir un nuevo contrato con la sociedad, un diálogo fluido y transparente con los diferentes grupos de interés.

2.       Las funciones del dirse generan valor a la compañía más allá de la acción social y la gestión ambiental y de personas: Dice el estudio: “Una vez consolidado y reconocido su papel en la organización, el dirse comienza a desarrollar otras actividades donde su aportación de valor es mucho más explícita: reporting corporativo, estrategias, identificación y mitigación de riesgos, generación de oportunidades de negocios y medición del retorno en los casos más maduros”.

3.       La actividad del dirse introduce innovación en la gestión del negocio y genera networking externo: Son en general agentes que piensan más allá de la inmediatez de la ganancia comercial, y que están en permanente contacto con sus pares (generando una variedad propia de “benchmarking“.

4.       El dirse debe tener más presencia en la toma de decisiones estratégicas de la organización: Por tratarse de un puesto relativamente novedoso, todavía no forma parte de los círculos donde se definen los destinos de las empresas. Pero incluirlos en ellos es una tendencia cada vez mayor.

5.       El dirse tiene una visión integral y global de la empresa: Esto supone “un nuevo lenguaje y una nueva forma de visión y de la gestión transversal y global en la misma, frente a una sociedad en cambio permanente y una ciudadanía desconfiada y exigente”.

6.       El dirse expresa una interesante y positiva relación entre la convicción personal sobre la necesidad de una ética y gobernanza adecuadas y el necesario pragmatismo del negocio.

 7.       El dirse es el gestor de la nueva narrativa de la empresa, rompiendo zonas de confort de otras funciones: Aunque muchos sectores de la organización vean con recelo este nuevo actor -atento al desempeño estratégico, social y medioambiental-, todo indica que asistimos al comienzo de la incorporación de una función profesional sine qua non para cualquier modelo productivo sustentable en el largo plazo.

DEJA UNA RESPUESTA

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.